Recomendaciones para el día del exámen

 

Recomendaciones para el día del exámen

  • Evita la sensación de ansiedad y angustia antes de una prueba. Si estudiaste lo suficiente debes estar tranquilo y seguro de tus conocimientos.
  • El día de la prueba, pon tu despertador unas dos horas antes del examen y así tendrás una hora o una hora y media para dar una última repasada rápida a todos los temas.
  • Procura alimentarte de manera adecuada y equilibrada el día del examen y siempre toma tu desayuno.
  • Intenta llegar con antelación al lugar del examen y corrobora que cuentas con todo lo necesario; lápiz, cuaderno, calculadora, etc. Además, podrás elegir un lugar donde te sientas cómodo.
  • Momentos previos al examen, intenta no hablar de éste con tus compañeros, ya que si ellos están ansiosos o nerviosos pueden contagiarte fácilmente.
  • Saca los pensamientos negativos de tu mente y reemplázalos por pensamientos positivos del tipo “he estudiado lo suficiente y ya hice todo lo que podía hacer para llegar al examen”.
  • Si aún estás muy nervioso previo al examen, busca un lugar tranquilo para cerrar los ojos y practicar ejercicios de relajación a través de la respiración: inspira por la nariz con tu boca cerrada y eleva tu abdomen, aguanta el aire durante unos segundos y luego expira por la nariz o boca lentamente. Repite este ejercicio varias veces.
  • Cuando recibas el examen, lee siempre atentamente las instrucciones antes de comenzar. Y hazlo más de una vez si es necesario.
  • Comienza tu examen respondiendo las preguntas que para ti son más sencillas, ya que eso te hará afrontar con más seguridad las más difíciles.
  • Siempre pregunta al profesor todas las dudas que te surjan durante la prueba.
  • No te desesperes ni apures si ves que tus compañeros ya terminaron el examen y tú aún no lo has hecho. Todos tenemos distintos ritmos.
  • Antes de responder una pregunta, piensa bien y hazte un esquema donde ordenar tus ideas y así no olvidar ningún aspecto importante.
  • Redacta de manera concisa y precisa, siempre empezando por los conceptos clave para luego desarrollarlos.
  • Cuida siempre tu ortografía, redacción y limpieza.
  • Antes de entregar el examen, revísalo, léelo completo y asegúrate de que respondiste de manera correcta y todas las preguntas. Que no se te quede ninguna sin responder porque no te diste cuenta.
  • ¡Esperamos que todos estos consejos sean de gran ayuda para ti!
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